ASISA Joventut tiene delante una oportunidad de oro para volver a levantar un título oficial, esta vez con la Supercopa Endesa celebrada en Badalona. En la primera semifinal se verán las caras contra Baskonia, verdugo en las eliminatorias estos últimos años. Por la otra parte del cuadro se enfrentarán Valencia y Barça, reeditando la final de la ACB del último curso.
Último título de la Penya
El conjunto badaloní no gana un trofeo desde hace 18 años, en 2008, cuando levantó la Copa del Rey y la ULEB en una misma temporada. Aquella generación, con Ricky Rubio, Rudy Fernández y Pau Ribas a la cabeza y salidos del bressol verd-i-negre, fue la última gran época del club. Una generación que, aunque lejos del histórico éxito de la plantilla de 1994, volvió a llevar títulos importantes a Badalona y dejó una huella imborrable en la historia de la Penya.
Desde entonces ha pasado mucho tiempo, y el rumbo y objetivos del club verdinegro han cambiado. Tras aquella época dorada de finales de los 2000, ASISA Joventut pasó por una travesía en el desierto, marcada por importantes problemas económicos, hasta el punto de rozar la desaparición. Nico Laprovittola, uno de los salvadores en aquella temporada con su llegada en enero del 2018, volvió esta temporada al club, aclamado por la afición por su enorme huella que dejó durante su estancia en Badalona. A partir de este momento, el club creció y se consolidó en la zona noble de la liga ACB, llegando a entrar en Copa del Rey y playoff, hito normalizado pero que requiere de mucho trabajo.

Oportunidades fallidas
Gran parte de la masa social del club han podido disfrutar las mejores temporadas, aquellas donde hacer un buen papel en Europa era algo habitual y solían disfrutar con la plantilla. Los más jóvenes, en cambio, han visto la otra cara de la moneda. Partidos de previa BCL en lugares perdidos de Europa, caer en primeras rondas eliminatorias en Eurocup, o derrotas en Copa del Rey cuando todo el mundo pensaba que era el año. Entre estas, cabe destacar la eliminación ante el Ulm en casa en 2022, el tapón de Abromaitis ante Parra en la Copa de Badalona o la derrota en la serie contra AEK que nos dejó a las puertas de una F4 que parecía al alcance.
Este año parece que sí
Con la renovación de gran parte del bloque (entre ellas, la continuidad de Ricky Rubio) y los ilusionantes fichajes de Ellis, Ndiaye y Lapro, todo parece indicar que las opciones de ganar un título 18 años después aumentan. La primera prueba de fuego es esta Supercopa en casa, con más de 3000 penyeros en las granas. Veremos si el equipo responde al apoyo de su afición y los jóvenes pueden ver el primer trofeo del club de sus vidas.


