El Espanyol salvó un punto ante el Sevilla en un partido que tuvo de todo. Los blanquiazules, que jugaron con superioridad numérica durante más de media hora, se vieron por debajo en el marcador en el tramo final, pero un gol de Marcos Fernández en el minuto 98 evitó una nueva derrota en el RCDE Stadium.

El encuentro comenzó con un Sevilla más cómodo, buscando hacer daño al espacio y aprovechando la velocidad de Ejuke. Poco a poco, el Espanyol fue ganando presencia y consiguió hacerse con el control de la pelota. Sin embargo, al conjunto de Manolo González le faltó claridad en los últimos metros.
Javi Hernández tuvo una de las mejores ocasiones de la primera mitad con un disparo que obligó a intervenir a Vlachodimos, mientras que Roberto también consiguió generar peligro dentro del área. El Sevilla respondió con un intento de Ejuke que terminó en córner. El marcador no se movería antes del descanso.
La expulsión que cambió el partido
El encuentro dio un giro en el minuto 55. Arouna Sangante vio la roja directa después de derribar a Roberto cuando el delantero perico se marchaba hacia la portería. El Sevilla se quedaba con diez jugadores y el Espanyol afrontaba más de media hora con superioridad numérica.
La polémica no tardó en aparecer. Apenas unos minutos después, Omar El Hilali marcó tras aprovechar un rechace de Vlachodimos, pero el tanto fue annulado después de la revisión del VAR por fuera de juego posicional de Marcos Fernández, que se encontraba entre el guardameta sevillista y la trayectoria del balón.
El RCDE Stadium no entendió la decisión y el Espanyol siguió buscando el gol, aunque el Sevilla demostró que jugar con uno menos no iba a significar renunciar al ataque.

Stassin congela Cornellà
Luis García Plaza movió el banquillo y dio entrada a Lucas Stassin y Youssouf Fofana. El delantero belga estuvo cerca de adelantar a los visitantes en un mano a mano que Dmitrovic consiguió despejar con la pierna.
El aviso acabaría convirtiéndose en realidad en el minuto 84. Un saque de banda prolongado permitió al balón quedar suelto dentro del área y Stassin apareció para conectar una espectacular volea que superó a Dmitrovic. El debutante ponía el 0-1 y dejaba al Espanyol contra las cuerdas.
Los blanquiazules se lanzaron entonces al ataque. Manolo González introdujo a Marcos Fernández, Urko González de Zárate y Bryan Zaragoza para buscar una reacción, mientras el Sevilla trataba de resistir encerrado en su área.
Marcos Fernández aparece en el 98'
Cuando todo parecía encaminado hacia una derrota especialmente dolorosa por el contexto del partido, apareció Marcos Fernández.
En el minuto 98, un centro encontró la cabeza del delantero, que estrelló el balón contra el larguero. El rechace volvió a caerle al propio Marcos, que no perdonó en el segundo intento y cruzó el balón para superar a Vlachodimos. 1-1 y locura absoluta en el RCDE Stadium.
El Espanyol rescata así un punto que, por cómo transcurrió el partido, deja sensaciones encontradas. La reacción final evita una derrota que parecía segura, pero también queda la sensación de haber dejado escapar una oportunidad ante un Sevilla que disputó más de media hora con un jugador menos.
Un empate agónico para cerrar una noche de polémica, tensión y mucho sufrimiento en Cornellà.



